SALON

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El Salón, el centro del hogar:

El salón es posiblemente la estancia de la casa más importante de todas, es en la que más tiempo pasamos y en la que podemos disfrutar de nuestros momentos de desconexión y tranquilidad. También, es el espacio en el que recibimos a nuestras visitas y amigos, por lo que es la estancia que más vamos a lucir.

Ha de ser un espacio flexible al que no debemos saturar con demasiados muebles y objetos, además debe adaptarse a nuestro estilo de vida y necesidades. Tanto los colores como la iluminación juegan un papel fundamental que nos permiten realzar nuestros muebles favoritos, así como aquellos rincones de nuestro salón que queremos hacer destacar.

Las plantas pueden jugar un papel muy importante a la hora de decorar nuestro salón, además de aportar una sensación de frescura. También, es importante llenar esos rincones claves que hacen que el salón no sea vacío ya sea con sofás rinconeras, vitrinas, o una simple butaca o silla.

La distribución es algo fundamental en cualquier estancia, así como los materiales de los muebles. En espacios reducidos, la combinación de cristal y acero nos puede aportar ligereza, dando una mayor sensación de espacio. Así mismo, los colores también desempeñan una función similar.

¿Cómo diseñar nuestro salón?

Para empezar, hemos de asumir el espacio de que disponemos y nunca engañarnos a nosotros mismos, de otro modo no funcionará. No debemos dejarnos llevar por lo convencional, hemos de atrevernos a innovar y ser originales, teniendo siempre en cuenta el tipo de vida que haces en el salón.

La luz es clave:

Para que tu salón se vea más grande, la luz es básica. Por ello es fundamental despejar todas las ventanas, si algún mueble ha de estar frente a ellas, debe ser bajo y ligero.

Dejar espacios amplios para que crezca tu salón.

Las distancias holgadas entre muebles hacen que te sientas más cómodo, además de dar la sensación de mayor tamaño.

¿Te gustan las mesas grandes? ¡Pues ponla sin miedo!

Aunque parezca contradictorio, es una gran solución de espacio. Una mesa grande en un piso pequeño puede usarse de escritorio, mesa de comedor, etc.

Apuesta por piezas fáciles de mover:

Los pufs o las mesitas nido son buenos aliados para jugar con el espacio. Son ligeros, se cambian de sitio fácilmente y podemos darles varios usos. Nos permiten diferenciar espacios, creando pequeñas paredes virtuales.

Las lámparas y la luz.

La iluminación nos permite crear sensación de mayor espacio. Para poder jugar con ella hemos de tener en cuenta lo siguiente: Por un lado, necesitamos tener una luz general potente y cálida. Además, podemos jugar con luces de sobremesa o en las vitrinas, así como sobre los cuadros. Estas pueden surgir de abajo o de arriba, bañando las paredes con sus diversas tonalidades.

Para que tu televisor ocupe menos y no sea la pieza central del salón, puedes colgarlo. O esconderlo en un mueble con puertas. Siempre es recomendable que no sea lo primero que ves al entrar al salón.

¿Tienes salón comedor?

Cuando nuestro comedor ocupa la misma estancia que el salón, siempre podemos delimitar visualmente la zona mediante una alfombra, separando el sofá de la mesa del comedor con un aparador.

Si tu salón comedor es rectangular y tiene como mínimo un ancho de 4 metros, la distribución ideal es enfrentar dos sofás, si el espacio es menor, lo ideal es poner un sofá pegado a una pared. De esta manera el salón queda más despejado.

Si el salón es cuadrado, un sofá rinconero o un chaise longue aprovechando la pared más larga es la solución ideal. También se puede optar por un sofá y dos butacas.

La televisión debe situarse a unos 85 o 100 centímetros del suelo, además hay que calcular que la distancia ideal entre el sofá y la Tv, ha de ser de medio metro por cada 10 pulgadas. Siempre se debe evitar que haya cables a la vista.

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